Dirección General de Bibliotecas BUAP

El blog informal

Archive | Humor

08 septiembre 2010 ~ Javier B. Camacho Martínez ~ 0 Comments

La sinergia de la actitud

El poder de la sonrisa y del cambio de actitud que uno tiene y los demás tienen hacia uno cuando se sonríe, se ha dicho bastante. Pero poco se ha dicho del placer que representa para algunos, hacer sonreír a los demás

“Validación” es una fábula sobre la magia de la sonrisa. Protagonizado por TJ Thyne & Vicki Davis; escrito, dirigido y musicalizado por: Kuenne Kurt.

Ganador al premio “Mejor Cortometraje” en el Festival de Cine de Cleveland Int’l
Ganador al premio “Mejor Comedia Breve” en el Festival de Cine de Breckenridge
Ganador al premio “Mejor Cortometraje” en el Festival de Cine de Sedona Int’l.

Simplemente es inspirador, gracioso, con un buen mensaje y compartirlo no era una opción, era una obligación:

Compartir, lo es todo:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame
Etiquetas: Arte, Cine, Humor

Entradas relacionadas

Continue Reading

Tags: , ,

07 junio 2010 ~ Javier B. Camacho Martínez ~ 0 Comments

Literatura a la cancha

Como una especie de Director Técnico de la imaginación, el escritor Juan Villoro arma su equipo ideal con autores clásicos modernos.

En la portería se necesita un solitario de inquebrantable ética: Albert Camus. Los laterales deben correr bien y ser ligeros: Italo Calvino y Anton Chéjov. Los centrales deben tener dramática contundencia: Tolstói y Dostoyevski. El medio de contención debe mostrar resistente enjundia: William Faulkner. Los otros dos medios creativos deben reinventar la fantasía: Jorge Luis Borges y Vladimir Nabokov.

El extremo izquierdo debe ser un conocedor de los fantasmas: Jual Rulfo. El centro delantero, un maestro en la economía de efectos: Raymond Carver. El extremo derecho, un artífice capaz de burlar a cualquiera: Georges Peréc.

Como ven, mi equipo de clásicos modernos juega en 4-3-3. Su entrenador debe dominar las causas perdidas (Joseph Conrad), tener un asesor que le plantee escenarios pesimistas (Franz Kafka) y un motivador que le renueve la confianza en los misterios de la vida diaria (Jorge Ibargüengoitia).

Juan Villoro.

Más allá del deporte, el futbol es también un fenómeno mediático y cultural, que en México desata por unos días la euforia nacionalista.

Todo esto se da en un marco en que lo culto y lo popular ganan fuerza. De hecho, la opinión de Diorama en 1974 ya estaba atrasada. Veinte años antes, Umberto Eco y Carlos Monsiváis habían reinsertado lo popular en el debate de lo culto. Por tal razón el escritor y periodista Juan Villoro da su perspectiva respecto a futbol y cultura.

P: Existe gente que no ha visto un partido de futbol en su vida, ¿Qué le diría para convencerla de ver un partido?
R: Nada.
El futbol se acredita o se desacredita solo. Como las manitas de puerco en vinagre, es un placer especial que no tiene porqué gustarle a todo mundo.

P: ¿Cree usted que el futbol sigue siendo el último resabio del nacionalismo en México?
R: La televisión y los anunciantes hacen todo lo posible por inflar la importancia de la Selección. Su verdadero objetivo es ganar dinero y vender galletas, cervezas y coches.

Cada cuatro años nuestra Selección es descrita como algo mejor de lo que es. Se espera que el entrenador sea un promotor de ilusiones y que la esperanza ayude a vender más galletas.

En este contexto patriotero, los escépticos son vistos como “masiosares”. Sin embargo se trata de un fenómeno neumático y una vez que la Selección se desinfla, se olvidan las reivindicaciones esencialistas.

Hasta ahora nuestro nacionalismo futbolero ha sido básicamente un pretexto comercial para la fiesta.

Me preocupa lo que ocurrió en la fase eliminatoria después del triunfo contra Estados Unidos. La euforia desató el festejo, pero también el vandalismo y la persecución de personas que tenían la desgracia de ser rubias.

Que el triunfo lleve a la rabia es un indicador social alarmante.

P: En el “esperanzómetro”, del 1 al 10, ¿dónde ubica a la Selección Nacional para Sudáfrica?
R: Donde ha estado desde hace cuatro mundiales: en un 7. Pasamos a la siguiente ronda y no llegamos al quinto partido.

P: ¿Y cómo llegaríamos a traspasar ese mito del quinto partido?
R: Con la calidad que no tenemos.
Es imposible trabajar a fondo en una liga donde se le pide dinero a un novato para entrar a un equipo, donde los directivos ganan más por el traspaso de jugadores que por los títulos, donde no hay torneos largos que permitan trabajar con la cantera y crear estilos de juego regulares, donde no hay una asociación que respalde los intereses gremiales de los futbolistas (viven a la deriva, con inseguridad dentro y fuera de la cancha).

El secreto del futbol mexicano está a la vista: tal y como está, da muchísimo dinero (más que las ligas de Brasil o Argentina) ¿Para qué esforzarse en lo deportivo cuando la mediocridad vende tanto?

P: ¿Cuál es su propuesta para acabar con la cultura del “ya merito” del mexicano?
R: Es un problema social que va más allá del futbol. En México, aceptar un error es peor que cometerlo.
Asumir responsabilidades resulta impopular. Nuestros pretextos siempre son más que nuestras iniciativas.
En un país donde los diputados legislan para subirse el sueldo, los jugadores cobran por fallar penaltis.

P: Por último, ¿hay vida después del futbol?, ¿cuál sería?
R: El futbol dura 90 minutos. Es uno de sus grandes logros. No agota la realidad. Siempre hay algo antes y después de un partido.

“Literatura a la cancha.” Reforma [Mexico] 6 June 2010, sec. Suplemento cultural de Reforma: 1. Print.

Compartir, lo es todo:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame
No hay etiquetas para esta entrada.

Entradas relacionadas

Continue Reading

21 mayo 2010 ~ Javier B. Camacho Martínez ~ 0 Comments

Pregunta hipotética…

Calvin & Hobbes by Bill Watterson. Color by Javier Camacho.

Compartir, lo es todo:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame
No hay etiquetas para esta entrada.

Entradas relacionadas

Continue Reading

20 julio 2009 ~ Paco ~ 1 Comment

¡Mandamientos de los Bibliotecarios!

dios2Este tema fue tratado en una de las jornadas que tuvimos y me pareció interesante aquí reproducirlo nuevamente:
En el principio Dios creó al bibliotecario. Dijo Dios: “funda bibliotecas por todo el mundo, selecciona los documentos de mayor calidad, organiza la información, presta servicios de excelencia y vela por el interés de los usuarios. Mantén actualizado el catálogo y confortable la sala de lectura, pero no escuches la Voz de las Tinieblas, porque si lo haces te confundirás y desaparecerás como profesional”.

El bibliotecario hizo todo cuanto Dios le pidió. Levantó bibliotecas en bellos edificios e incorporó en ellas todo tipo de documento creado por el hombre para registrar la información: tabletas de arcilla, rollos de papiro o pergamino, códices de pergamino o papel, libros, revistas, diarios y boletines impresos y toda la gama de documentos icónicos, audiovisuales, tridimensionales y legibles por computadora, incluyendo aquéllos disponibles en Internet. Inventó y reinventó el catálogo (y con él la recuperación de información), que evolucionó desde las antiguas bibliotecas sumerias hasta las bibliotecas ciberespaciales. Lo mismo sucedió con múltiples herramientas y métodos de trabajo: normas de catalogación, sistemas de clasificación, vocabularios controlados, el análisis por facetas y la indización pre y poscoordinada, el servicio de referencia y el de circulación, incluyendo el préstamo interbibliotecario y la conmutación bibliográfica. Capacitó a las personas en todo lo necesario para acceder a la información. Adoptó normas de calidad y definió indicadores de desempeño específicos para las bibliotecas, con el fin de evaluar y mejorar sus procesos, productos y servicios. Para todo ello utilizó la tecnología de punta disponible en cada época y en cada lugar, desde el punzón requerido para la escritura cuneiforme hasta la computadora y las telecomunicaciones del siglo XXI. Alzó su voz en contra de la censura y en defensa del derecho de todos a la información. Elevó su carrera a los más altos niveles universitarios, convirtiéndola en una profesión útil, noble y digna.
Pero una mañana, mientras el bibliotecario realizaba sus tareas habituales, sintió una voz ronca y tenebrosa que le llamaba: “Ven, acércate”. El bibliotecario giró la cabeza y observó, entre incrédulo y sorprendido, la visión de un árbol seco y retorcido, de negro tronco y negras ramas. La voz insistió: “Ven, acércate”.

Temeroso, pero lleno de curiosidad, el bibliotecario se acercó con precaución. Una sensación sobrenatural se apoderó de él y el lúgubre manto de la noche cubrió la zona, en pleno día.
“Pero acércate, no tengas miedo” – volvió a escucharse.

-”¿Eres la Voz de las Tinieblas?” – preguntó el bibliotecario con ingenuidad. “Dios me ha recomendado que no te escuche”.
-”Pero no digas tonterías; dialoguemos y verás que esta conversación te conviene” – contestó la Voz.

El bibliotecario se acercó a la extraña planta, lo suficiente para ver las víboras que arrastrándose por el suelo comenzaban a enroscarse en el tronco.

-”¿Quién eres?” – preguntó intrigante la Víbora Primera, al tiempo que mostraba su venenosa lengua de dos puntas.

-”Soy el bibliotecario” – contestó éste con seguridad.

-”¡Ja, ja, ja! … Pobre … ¿Pero en qué mundo vives? ¿No sabes que ahora te llamas documentalista?”.

-”¿Qué estás diciendo?” – intervino la Víbora Segunda – “lo correcto es especialista de la información o científico de la información”.

-”Gestor de información, nena, los otros términos ya fueron” – interrumpió la Víbora Tercera.

-”Mejor en inglés, information manager” – opinó la Víbora Cuarta – “y si eres el jefe chief information officer o CIO”.

-”Yo prefiero gestor del conocimiento, knowledge manager o chief knowledge officer” – agregó la Víbora Quinta con aires de sabelotodo.

-”Pero con esos títulos, nadie va a saber quién soy ni qué hago” – reaccionó el bibliotecario”.

-”Precisamente, de eso se trata” – le informó la Víbora Sexta – “todo el mundo se preguntará qué es y qué hace esa persona, pero como a nadie le gusta pasar por ignorante, se limitarán a decir… ¡Ahhh qué interesante!”.

-”¡Bibliotecario!” – recalcó con desprecio la Víbora Séptima – “¡No existes! ¡Desapareciste con el meteorito que extinguió a los dinosaurios!”.

Todavía resonaban en su mente las risas de burla de los reptiles interlocutores, cuando el bibliotecario se dio cuenta de que, repentinamente, la visión había desaparecido. Invadido por el temor, se ocultó entre los estantes del depósito. Desde allí escuchó la voz de Dios que le llamaba:

-”Bibliotecarioooooo, ¿dónde estás? … ¿Qué haces ahí? … ¿Por qué te escondes?”.

-”Porque me da vergüenza que los demás me vean con esta profesión de murundanga que tengo” – contestó el bibliotecario, sin atreverse a levantar la mirada del suelo.

-”¿Quién te ha hecho pensar que es una profesión de murundanga? ¿Acaso le has prestado atención a la Voz de las Tinieblas?” – preguntó Dios.
-”Las víboras me llamaron con insistencia y no pude evitarlo…” – lloriqueó cobardemente.

Entonces Dios se enfureció con el bibliotecario y pronunció su severo castigo:
“Por haber escuchado la Voz de las Tinieblas vivirás para siempre en la confusión y la falta de identidad. Te echaré de la Dirección de la Biblioteca que será ocupada por otros profesionales, aunque no sepan nada al respecto, mientras el público será atendido por un empleado administrativo que ganará más que tú. Te ocuparás de los procesos técnicos, pero todos te harán sentir que “sólo sirves para hacer fichas”.

“Cuando solicites un ayudante catalogador, te asignarán personal de maestranza bajo tratamiento psiquiátrico y nunca te comprarán un tesauro actualizado. En promedio, ganarás un sueldo de cuatro mil pesos al mes y nunca lograrás un estatuto profesional que te proteja”.

“Cualquiera vendrá y te dirá “no se dice usuario, sino cliente” y tú lo repetirás como un loro, aunque hayas dejado la vida para satisfacer al usuario. O te dirán: “el paradigma de la biblioteca ya no es la conservación sino el acceso” y tú te impresionarás con la frase, aunque hayas pasado siglos facilitando el acceso. Tu lugar de trabajo será llamado centro de documentación, centro de materiales didácticos, centro de información o centro de gestión del conocimiento, y cuando la confusión entre todas estas organizaciones -que en definitiva hacen lo mismo- sea inmanejable, entonces las llamarás unidades de información o UI. Por supuesto, la sociedad no será capaz de diferenciar entre ellas y las seguirá llamando biblioteca”.

“Víboras nacionales y extranjeras dictarán cursos inútiles en los que sólo aprenderás que catalogación se dice descripción bibliográfica y que la clasificación ha pasado a ser organización del conocimiento; términos desconocidos para cosas que tú mismo inventaste. Además de confundirte, pagarás estos cursos a precio de oro y saldrás de ellos sabiendo lo mismo que sabías antes de inscribirte”.

“Pondré enemistad entre los bibliotecarios universitarios y no universitarios y haré proliferar títulos en Bibliotecología con uno a cinco años de estudios, pero todos accederán a los mismos cargos y salarios; así permanecerán eternamente divididos y frustrados. Jamás te pondrás de acuerdo con otro bibliotecario”.

“Hasta que llegue el día en que revalores en serio tu profesión y tu propia terminología, te revalores a ti mismo y a los numerosos bibliotecarios que han ofrecido su creativo aporte para que, ¡durante milenios!, los seres humanos hayan podido acceder a la información. Entonces, si todavía estás a tiempo, te perdonaré”.

Compartir, lo es todo:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame
Etiquetas: Humor

Entradas relacionadas

Continue Reading

Tags:

09 julio 2009 ~ René García Espinosa de los Monteros ~ 3 Comments

Johnny Jorni……

Johnny Jorni es un buen tipo, de una apariencia que podríamos catalogar normal y decente, lo que sea que esto signifique para la sociedad. Cuando lo conocí me agradó por ser amable, callado y muy colaborativo, cualidades que se aprecian en toda persona que posea tales características.
Es de profesión Ingeniero, con lo cual debí percatarme que no todo en él estaba “bien”, pero por su mirada franca no había él menor indicio de daño, como en el resto de nosotros los que pasamos por esa H. Facultad de Ingeniería de la BUAP.
Johnny es amigo de un amigo, y por cadena de sucesos ahora también es mi amigo; tiene una gran inteligencia, pero no solo para las cuestiones eléctricas en las que se especializa actualmente, sino porque posee una gran habilidad para encontrar en la red los más recientes éxitos de la música electrónica, del trance para ser exacto; y también de bajar una gran cantidad de películas de toda índole; dedos hábiles para el FIFA 2009, entre otras cualidades únicas.
Lo que yo creía saber de Johnny Jorni era como en la mayoría de los casos, solo la punta del iceberg, aunque la analogía correcta podría ser un geiser, del cual solo es cuestión de tiempo para que estalle y salga a la luz su verdadero Jorni.
Hace poco escuche unas historias sobre el de las que no tomé muy enserio, como todo lo que se puede decir de serio en una reunión de amigos donde se celebra al agua de cebada fermentada. No tenía la menor idea de quién es Johnny Jorni; una de las historias relatadas aquella noche, es de cómo a la manera de Dr. Jenkill y Mr. Hyde, salió a la luz su naturaleza exótica en el cumpleaños de la buena amiga Bucha (madre del Gallo); cuentan que no tuvo el menor reparo en dar un baile privado para la festejada y lo mejor o lo peor, ustedes decidan, es que lo hizo gratis. Un acto bondadoso para estos tiempos de extremo materialismo, crisis, guerra y hambre….y calentamiento global….y la reciente muerte de Michael Jackson. Los ahí presentes se encontraban atónitos y hasta incrédulos de lo que sus ojos atestiguaban, música y bailes sugestivos inundaron el ambiente en un largo rato de la fiesta. Después de un rato la festejada no tuvo mas remedio que agradecer el gesto de Johnny, y desear con toda la fuerza de su corazón esto fuera irrepetible.
Otro relato involucra bailarinas muy talentosas en su cumpleaños número veintitantos; amigos refieren que sus ojos normalmente serenos, en aquella ocasión eran un faro de lujuria desbordada, sus manos se movían con una rapidez y destreza pocas veces vista. Mis sospechas apuntan a que siendo gratis el asunto para él no había escusa para desperdiciar el momento, a eso me aferro y eso quiero creer al respecto. Una persona que se encontraba cerca en este instante escuchó de sus labios expresar las siguientes palabras: “ de aquí soy….”.
Hasta aquí todo podía ser ficción o invento de una mente envenenada por la envidia que pudiera provocar Johnny Jorni, pero el tiempo se encargaría de demostrarme lo equivocado que estaba.
El 7 de Junio es fecha importante para mi círculo de amistades de la universidad, día en que festejamos el nacimiento del “Chencho”, un gran amigo. Aquella ocasión me encargué de capturar fotográficamente los momentos memorables de la velada. Fue entonces que pude ver la transformación de este personaje, no podía dar crédito de cómo resultaba un ser hecho para la lente, foto tras foto adoptaba poses descaradas y que ofenderían a personas de cierto criterio; pero para nosotros eran detonantes de interminables carcajadas. No dejaba de insinuarse con las damas ahí presentes. Las cuales no necesitaban dinero para incentivar los movimientos convulsivos que se apoderaron de Johnny Jorni, parecía poseído por el espíritu de Mata Hari, algo realmente increíble y sobre todo difícil de superar y pero aun, de olvidar.
Hoy en día se quien es Johnny Jorni, y ahora sé de lo que es capaz.
Este relato no es otra cosa que una advertencia, Jonnhy Jorni está suelto en las calles y por la descripción dada puede ser cualquiera en la calle, en el trabajo, en la combi o los sitios más comunes que puedan imaginar.
He cambiado los nombres para proteger la identidad de los involucrados, así mismo se han alterado algunos hechos por respeto a los lectores y sus conciencias.
Concluyo dejando al pie del documento la ultima foto registrada de Johnny Jorni, por favor si lo ven en la calle aléjense de él o si eres un alma caritativa, ayúdalo.

Johnny Jorni

Johnny Jorni

Compartir, lo es todo:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame
Etiquetas: michael jackson, Personas, test, Trabajo

Entradas relacionadas

Continue Reading

09 julio 2009 ~ Paco ~ 6 Comments

Para arrancar aquí… unos chistecillos bibliotecarios

 Guauu..

Saludos a tod@s y para iniciar mi participación en este blog hay les van algunos chistes bibliotecarios pa´ desestresarnos un rato, (Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia)…:
- ¿Cuántos bibliotecarios se necesitan para cambiar una bombilla?

Sólo cinco. Uno cambia la bombilla mientras los otros cuatro forman un comité y escriben una carta de protesta al Director, porque después de todo, cambiar bombillas ¡NO ES (su) trabajo !

- ¿Cuántos catalogadores se necesitan para enroscar una bombilla?

Sólo uno, pero tiene que esperar y ver primero cómo lo hacen en la Library of Congress.

- ¿Cuántos bibliotecarios referencistas se necesitan para cambiar una bombilla?

(con una alegre sonrisa) “Bien, ahora mismo no lo sé, pero sé dónde podemos buscarlo!”

¿Cuántos coordinadores del sistema bibliotecario se necesitan para cambiar una bombilla?

- Todos ellos ya que el manual ISO se perdió en el último traslado (o inundación, o incendio).

- ¿Cuántos directivos de biblioteca se necesitan para cambiar una bombilla?

Al menos un comité y un plan estratégico con reuniones especializadas y periódicas sobre las bombillas.

- ¿Cuántos ingenieros en sistemas de cómputo de biblioteca se necesitan para cambiar una bombilla?

- Siete. Uno para seguir el procedimiento aprobado, y seis para revisar el procedimiento (8 si se cuenta a su jefe bibliotecario)

Compartir, lo es todo:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame
Etiquetas: test, Trabajo

Entradas relacionadas

Continue Reading

Tags: ,

01 julio 2009 ~ René García Espinosa de los Monteros ~ 3 Comments

Sueños de un Coordinador

Siempre me han resultado muy  fascinantes mis sueños que suelo tener cuando duermo, claro aquellos que puedo recordar. No sé como es que mi subconsciente es capaz de crear esas “historias” tan entretenidas para mí.

Podía enumerar un sinfín de situaciones muy peculiares en que transcurren mis sueños, pero esta vez solo quiero relatar el de esta última noche.

En mi sueño conocía a una muchacha, de la que desgraciadamente por mas esfuerzos que hago no recuerdo su rostro; pero sentía un amor muy profundo hacia ella, sí, tenía esa sensación de enamoramiento de chamaco de secundaría y según podía percatarme, ella sentía lo mismo hacia mi, dadas las demostraciones de cariño que me hacía en el sueño (sin llegar a nada porno…por desgracia); pero por alguna razón su padre no estaba de acuerdo en la relación, aun así ella se aferraba a seguir adelante. Todo esto lo encontraba realmente maravilloso por la idea de un amor correspondido (jajaja), y fue entonces me percaté que el entorno de la historia era un bosque, estábamos rodeados de árboles enormes y frondosos. En la embriaguez  de ese supuesto “amor” podía sentir cómo flotaba y al mismo tiempo podía rosar la corteza áspera de esos árboles bajo mis dedos en varias ocasiones.

Un momento después podía sentir mi ritmo cardiaco que estaba acelerado, podía escuchar música electrónica al mismo tiempo que aumentaba la velocidad en que me desplazaba por ese bosque envolviendo en mis brazos a esa mujer de la que no recuerdo el rostro; solo viajábamos entre el follaje y el cielo.

Hasta este punto de mi telenovela mental estaba todo muy bien, por un lado el sentimiento hacia ella y por otro, la sensación de volar y ver esos paisajes por los que me paseaba. De pronto pude ver una carretera que cruzaba la montaña; ahí pude ver a un pingüino que patinaba (sí así es, un pingüino patinando) cuesta arriba por esa carretera. Supe entonces que al mismo tiempo que estaba volando yo era ese pingüino, y cuando tenía ese pensamiento pasó que mis ojos ya no eran mis ojos, eran los ojos del pingüino y podía ver lo que él veía.

Poco a poco tomé conciencia, me percaté que el soundtrack electrónico de mi sueño era ni mas ni menos que mi despertador, indicándome que eran ya las 6 de la mañana de hoy y de que debía volver a mi poca fantástica realidad.

Así es como termina mi historia de amor y viaje, a las 6 de la mañana con un baño de agua caliente. Pero no desespero, sé que algún otro día tendré otra aventura interesante que habrá de prepararme mi buen amigo René “el subconsciente”.

Para este viaje mental yo elegiría la canción de “All i need” de la banda francesa Air, dejo el link del video para que aprecien este trabajo.

Compartir, lo es todo:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame
Etiquetas: General, Humor, Sueños, Videos

Entradas relacionadas

Continue Reading

Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes